Notificaciones

Notificaciones

No tengo ninguna notificación.
Notificaciones
Compartir artículo
john-cameron-WCyjPJBzSAU-unsplash.jpg
6 minutos

La situación actual del sector del aceite de oliva es de optimismo, ante una campaña que dista mucho de la complicada situación que se ha vivido en los dos últimos años, debida a la climatología y al descenso de la producción. Sin embargo, la prudencia ante las campañas venideras y la incertidumbre debido a lo que pueda dictar el presidente de EE.UU. Donald Trump respecto a los aranceles, marcan la actualidad.

 

La importancia del sector del aceite de oliva en España, su crucial papel en el sector agroalimentario y la relevancia que tiene en la supervivencia de los pueblos y las familias del sector rural está más que constatada. Según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en nuestro país somos líderes mundiales en superficie, producción e internacionalización; de hecho la producción de aceite de oliva en España supone el 70% de la que se produce en la Unión Europea y el 45% a nivel mundial.

 

            En nuestro país son muchas las familias que se dedican, directa o indirectamente a este sector: más de 350.000 agricultores viven del aceite de oliva, sector que además genera 15.000 empleos.

 

            Respecto a la superficie, en España el olivar abarca 2,75 millones de hectáreas y es un cultivo que está presente en 15 de las 17 Comunidades Autónomas españolas. La región que más producción y superficie tiene es Andalucía, con 1,67 millones de hectáreas, liderada además por la provincia de Jaén.

 

El sector vive un momento presente de mayor optimismo. En boca de todos el pasado año debido a la subida de precios, que dio lugar a todo tipo de informaciones y hasta se viralizaron ciertos contenidos que lo consideraban como un artículo de lujo, esta campaña la situación se ha estabilizado y, gracias fundamentalmente a una climatología menos cálida y con más precipitaciones, la producción se ha normalizado, el mercado es más estable y la estimación de cosecha de aceite en España para 2025 arroja datos más optimistas.

 

Así lo corrobora la gerente de la Interprofesional del Aceite de Oliva de España, Teresa Pérez, “venimos de una situación anormal o novedosa para el sector; dos años de sequía consecutivos con una disminución drástica de la producción de aceite en España que produjo muchísimo desequilibrio en el mercado de aceite de oliva, había más demanda que oferta y hasta los precios en origen se dispararon”.

 

La misma perspectiva tienen desde la Denominación de Origen Aceite Sierra de Cazorla, en Jaén, principal provincia productora de aceite en España. Su secretario, Baltasar Alarcón, explica que “el sentimiento del sector es hasta cierto punto de felicidad; venimos de dos años muy malos y esta campaña la situación ha cambiado radicalmente”.

 

            Alarcón subraya que “en un año normal la producción rondaba los 180 y 190 millones de kilos de aceituna y llevamos un tiempo alejados de esas cifras”. En concreto hace dos años la producción fue de 84 millones y el año pasado de 67 millones, “las bajadas fueron considerables y pusieron al sector en una situación muy delicada, provocando la inestabilidad en los mercados y la subida de los precios. Este año, con una producción que va a llegar a los 205 millones de kilos de aceituna, que se traducen en un rendimiento industrial graso medio del 18.80% y 38.500.000 de kg. de aceite, nuestra sensación ha cambiado para bien, pero con la incertidumbre de que podamos volver a las cifras bajas”.

 

En la Comarca de la Sierra de Cazorla no está lloviendo lo esperado, “a finales de marzo deberíamos estar rondando ya casi los 500 litros por metro cuadrado en un año medio, y llevamos un déficit de 150 litros. Hay dos factores importantes: el olivar ha trabajado en los dos últimos años en unas condiciones de déficit hídrico y, cuando esto sucede, en la siguiente campaña le cuesta recuperarse; por eso este exceso de energía para sacar adelante la siguiente cosecha puede pasar factura de cara a la producción del año que viene. Este es el miedo que existe en los agricultores de nuestra Comarca”.

 

            Optimismo ante las lluvias

 

            Teresa Pérez coincide con este prudente optimismo del sector, “el escenario ahora es una campaña donde la producción se va a situar por encima del 1.400.000 toneladas, que está por encima de una producción media nacional. Hay oferta suficiente para cubrir la demanda y los precios están más a la baja, las salidas al mercado se han recuperado y las exportaciones han crecido un 18%”.

 

            “El año pasado, lo que llamamos enlace de campaña, fue de mínimos; ahora con este nuevo escenario y con las salidas del mercado nos encontramos en una situación con un enlace de campaña ajustado, lo que podría derivar en otra nueva modulación de los precios”.

 

            Asimismo, las abundantes lluvias de estas semanas, la recuperación del agua, va a favorecer al sector, “se va a poder apoyar el cultivo, aunque habrá que ver cómo evoluciona la planta, pero todo apunta a que esto favorecerá la campaña del año que viene. El olivar es en un 85% de secano y el otro 25% de riego deficitario por goteo y las últimas lluvias apuntan al optimismo, siempre muy atentos a la evolución del cultivo”.

 

            Exportaciones y mercado americano

 

            En el mercado internacional España sigue siendo líder indiscutible en el sector oleícola: produce el 50% de la producción mundial, con una media de exportaciones de 1.100.000 – 1.150.000 toneladas, muy por encima del segundo país, Italia, que no llega a las 300.000 toneladas.

 

            Además, el aceite de oliva es el tercer producto agroalimentario más exportado por España, que lo comercializa a más de 150 países.

 

            Actualmente el sector mira con incertidumbre la balanza comercial de Estados Unidos con respecto a los países del mundo y la posibilidad de un arancel a la importación de productos agroalimentarios.

 

            Rafael Pico, gerente de ASOLIVA (Asociación Española de la Industria y el Comercio Exportador de Aceites de Oliva y Aceites de Orujo) explica que actualmente hay dos escenarios posibles, “el primero de ellos sería poner un arancel a toda la importación de todo el aceite de oliva, de cualquier origen, para todas las calidades y que afecte a cualquier país, sin distinción; el problema para España sería menor, ya que no habría una distinción o un claro beneficio de unos sobre otros pero sí una clara ventaja para nosotros, ya que el mercado americano solo produce aceites vegetales y nosotros tenemos un producto más sano y de infinitamente más calidad, aunque más caro”.       

 

            Y el segundo escenario posible incluiría aranceles solo a Europa, “ese sería un problema grave para nosotros, ya que sí habría una clara distinción y ventaja de los mercados internacionales en beneficio de los países del Norte de África y de otros países como Argentina, Chile o Australia”.

 

            “Aún no sabemos nada sobre qué ocurrirá”, explica Rafael Pico, “Trump ha manejado ambos escenarios y últimamente parece que tiene una fijación con la Unión Europea, pero estamos a la expectativa y siendo conscientes de que Estados Unidos es un mercado estratégico, liderado por España desde hace años y crucial para nosotros, ya que va creciendo cada vez más porque el consumidor americano lo aprecia y lo valora como el aceite más saludable y quiere consumirlo, por eso no podemos perder este mercado”.

 

            “El peor de los casos sería una fatal noticia para el sector oleícola español, ya que se perderían las inversiones que se han hecho a lo largo de los años; sería una medida claramente discriminatoria”, sostiene Rafael Pico.

 

            En este sentido Baltasar Alarcón, de la D.O.P. Aceite Sierra de Cazorla, afirma que “serían un obstáculo más y nos complicaría mucho las cosas, sobre todo aquellas empresas que tienen un mercado estable en Estados Unidos, como es el caso de algunas de nuestras almazaras inscritas. Creo que Estados Unidos está aislándose a sí mismo, considerando que puede autoabastecerse a muchos niveles, sin embargo el consumidor americano conoce los beneficios del aceite de oliva virgen extra, sabe que es más saludable, que tiene más calidad”.

 

            Alarcón sostiene que, ante la posibilidad de unos aranceles que perjudiquen claramente a España, el sector debe diversificar, “Estados Unidos es un mercado muy atractivo, porque se está desarrollando cada vez con más pujanza, pero hay que abrirse paso en otros países, buscar otras vías de comercialización”.

 

            Teresa Pérez afirma que “Estados Unidos es un mercado que ha ido evolucionando hasta convertirse en el segundo mercado consumidor del mundo, pero ellos producen por debajo del 5% de lo que consumen. Entendemos que poner aranceles es una penalización a los consumidores americanos, que tanto valoran nuestro producto. Es un producto lo suficientemente bueno para la salud como para no penalizarlo, ese sería nuestro escenario ideal en este momento de crecimiento y recuperación de las exportaciones”.

 

            Sin embargo, Pérez también aboga por abrirse a otros países, “ante el escenario que se nos plantea, es fundamental mirar a otros mercados, Europa, Asia…”.

 

            Velar por la imagen de un gran producto

 

            La Interprofesional del Aceite de Oliva de España se encuentra actualmente inmersa en una campaña de promoción que defiende el correcto envasado y etiquetado del aceite de oliva que se sirve en el sector de la hostelería y la restauración. En concreto en enero de 2024 entró en vigor un Real Decreto que establecía a nivel nacional cómo ofrecer al consumidor los envases de aceite de oliva: debidamente envasados, etiquetados, con tapón irrellenable o en formato monodosis, para garantizar la autenticidad, la seguridad y la calidad.

 

Teresa Pérez explica que la Interprofesional lanzó una campaña para concienciar a la restauración y al consumidor acerca de esta medida, “sin embargo el año pasado detectamos que volvían a proliferar los envases anónimos en la restauración, por eso en la campaña denominada ‘¿Perdona?’ hacemos una llamada de atención, velando por los derechos del consumidor y, además, poniendo en valor un producto único, de calidad”.

 

“En España recibimos a millones de turistas cada año que vienen muchas veces atraídos por nuestra gastronomía, y queremos que el sector de la hostelería y la restauración sea un aliado de la calidad de nuestros aceites, son los embajadores idóneos para demostrar el gran producto que tenemos”. 

 

Teresa Pérez explica que desde la Interprofesional del Aceite de Oliva de España se realizarán más acciones de promoción y divulgación para que el consumidor disponga de toda la información, “además estamos manteniendo reuniones con el Ministerio de Agricultura y con distintas Consejerías, porque lógicamente es indispensable que los controles acompañen a las medidas que se toman. Al final hablamos de que la ley está para cumplirla, pero necesitamos medidas de control por parte de la Administración”.

 

“Aún nos queda recorrido por delante, pero lo que no podemos olvidar es que España es líder mundial, indiscutible, en producción y en calidad del aceite de oliva; debemos cuidar esta imagen, velar por ella y poner en el lugar que se merece nuestro oro líquido”.

 

27/03/25 9:59
Comparte en tus redes sociales
O comparte por email

AvanisCompartirEmail

WC - METADATOS

Cover Image

Actualidad

Ruta de navegación

El sector del aceite de oliva en España se recupera tras dos campañas bajo mínimos

HTML Example

A paragraph is a self-contained unit of a discourse in writing dealing with a particular point or idea. Paragraphs are usually an expected part of formal writing, used to organize longer prose.

Agricultura, Olivares

WC - Comunidad - Autor - Fecha

Susana Garrido Sánchez-Cano

27/03/2025

6 minutos
de lectura
john-cameron-WCyjPJBzSAU-unsplash.jpg

La situación actual del sector del aceite de oliva es de optimismo, ante una campaña que dista mucho de la complicada situación que se ha vivido en los dos últimos años, debida a la climatología y al descenso de la producción. Sin embargo, la prudencia ante las campañas venideras y la incertidumbre debido a lo que pueda dictar el presidente de EE.UU. Donald Trump respecto a los aranceles, marcan la actualidad.

 

La importancia del sector del aceite de oliva en España, su crucial papel en el sector agroalimentario y la relevancia que tiene en la supervivencia de los pueblos y las familias del sector rural está más que constatada. Según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en nuestro país somos líderes mundiales en superficie, producción e internacionalización; de hecho la producción de aceite de oliva en España supone el 70% de la que se produce en la Unión Europea y el 45% a nivel mundial.

 

            En nuestro país son muchas las familias que se dedican, directa o indirectamente a este sector: más de 350.000 agricultores viven del aceite de oliva, sector que además genera 15.000 empleos.

 

            Respecto a la superficie, en España el olivar abarca 2,75 millones de hectáreas y es un cultivo que está presente en 15 de las 17 Comunidades Autónomas españolas. La región que más producción y superficie tiene es Andalucía, con 1,67 millones de hectáreas, liderada además por la provincia de Jaén.

 

El sector vive un momento presente de mayor optimismo. En boca de todos el pasado año debido a la subida de precios, que dio lugar a todo tipo de informaciones y hasta se viralizaron ciertos contenidos que lo consideraban como un artículo de lujo, esta campaña la situación se ha estabilizado y, gracias fundamentalmente a una climatología menos cálida y con más precipitaciones, la producción se ha normalizado, el mercado es más estable y la estimación de cosecha de aceite en España para 2025 arroja datos más optimistas.

 

Así lo corrobora la gerente de la Interprofesional del Aceite de Oliva de España, Teresa Pérez, “venimos de una situación anormal o novedosa para el sector; dos años de sequía consecutivos con una disminución drástica de la producción de aceite en España que produjo muchísimo desequilibrio en el mercado de aceite de oliva, había más demanda que oferta y hasta los precios en origen se dispararon”.

 

La misma perspectiva tienen desde la Denominación de Origen Aceite Sierra de Cazorla, en Jaén, principal provincia productora de aceite en España. Su secretario, Baltasar Alarcón, explica que “el sentimiento del sector es hasta cierto punto de felicidad; venimos de dos años muy malos y esta campaña la situación ha cambiado radicalmente”.

 

            Alarcón subraya que “en un año normal la producción rondaba los 180 y 190 millones de kilos de aceituna y llevamos un tiempo alejados de esas cifras”. En concreto hace dos años la producción fue de 84 millones y el año pasado de 67 millones, “las bajadas fueron considerables y pusieron al sector en una situación muy delicada, provocando la inestabilidad en los mercados y la subida de los precios. Este año, con una producción que va a llegar a los 205 millones de kilos de aceituna, que se traducen en un rendimiento industrial graso medio del 18.80% y 38.500.000 de kg. de aceite, nuestra sensación ha cambiado para bien, pero con la incertidumbre de que podamos volver a las cifras bajas”.

 

En la Comarca de la Sierra de Cazorla no está lloviendo lo esperado, “a finales de marzo deberíamos estar rondando ya casi los 500 litros por metro cuadrado en un año medio, y llevamos un déficit de 150 litros. Hay dos factores importantes: el olivar ha trabajado en los dos últimos años en unas condiciones de déficit hídrico y, cuando esto sucede, en la siguiente campaña le cuesta recuperarse; por eso este exceso de energía para sacar adelante la siguiente cosecha puede pasar factura de cara a la producción del año que viene. Este es el miedo que existe en los agricultores de nuestra Comarca”.

 

            Optimismo ante las lluvias

 

            Teresa Pérez coincide con este prudente optimismo del sector, “el escenario ahora es una campaña donde la producción se va a situar por encima del 1.400.000 toneladas, que está por encima de una producción media nacional. Hay oferta suficiente para cubrir la demanda y los precios están más a la baja, las salidas al mercado se han recuperado y las exportaciones han crecido un 18%”.

 

            “El año pasado, lo que llamamos enlace de campaña, fue de mínimos; ahora con este nuevo escenario y con las salidas del mercado nos encontramos en una situación con un enlace de campaña ajustado, lo que podría derivar en otra nueva modulación de los precios”.

 

            Asimismo, las abundantes lluvias de estas semanas, la recuperación del agua, va a favorecer al sector, “se va a poder apoyar el cultivo, aunque habrá que ver cómo evoluciona la planta, pero todo apunta a que esto favorecerá la campaña del año que viene. El olivar es en un 85% de secano y el otro 25% de riego deficitario por goteo y las últimas lluvias apuntan al optimismo, siempre muy atentos a la evolución del cultivo”.

 

            Exportaciones y mercado americano

 

            En el mercado internacional España sigue siendo líder indiscutible en el sector oleícola: produce el 50% de la producción mundial, con una media de exportaciones de 1.100.000 – 1.150.000 toneladas, muy por encima del segundo país, Italia, que no llega a las 300.000 toneladas.

 

            Además, el aceite de oliva es el tercer producto agroalimentario más exportado por España, que lo comercializa a más de 150 países.

 

            Actualmente el sector mira con incertidumbre la balanza comercial de Estados Unidos con respecto a los países del mundo y la posibilidad de un arancel a la importación de productos agroalimentarios.

 

            Rafael Pico, gerente de ASOLIVA (Asociación Española de la Industria y el Comercio Exportador de Aceites de Oliva y Aceites de Orujo) explica que actualmente hay dos escenarios posibles, “el primero de ellos sería poner un arancel a toda la importación de todo el aceite de oliva, de cualquier origen, para todas las calidades y que afecte a cualquier país, sin distinción; el problema para España sería menor, ya que no habría una distinción o un claro beneficio de unos sobre otros pero sí una clara ventaja para nosotros, ya que el mercado americano solo produce aceites vegetales y nosotros tenemos un producto más sano y de infinitamente más calidad, aunque más caro”.       

 

            Y el segundo escenario posible incluiría aranceles solo a Europa, “ese sería un problema grave para nosotros, ya que sí habría una clara distinción y ventaja de los mercados internacionales en beneficio de los países del Norte de África y de otros países como Argentina, Chile o Australia”.

 

            “Aún no sabemos nada sobre qué ocurrirá”, explica Rafael Pico, “Trump ha manejado ambos escenarios y últimamente parece que tiene una fijación con la Unión Europea, pero estamos a la expectativa y siendo conscientes de que Estados Unidos es un mercado estratégico, liderado por España desde hace años y crucial para nosotros, ya que va creciendo cada vez más porque el consumidor americano lo aprecia y lo valora como el aceite más saludable y quiere consumirlo, por eso no podemos perder este mercado”.

 

            “El peor de los casos sería una fatal noticia para el sector oleícola español, ya que se perderían las inversiones que se han hecho a lo largo de los años; sería una medida claramente discriminatoria”, sostiene Rafael Pico.

 

            En este sentido Baltasar Alarcón, de la D.O.P. Aceite Sierra de Cazorla, afirma que “serían un obstáculo más y nos complicaría mucho las cosas, sobre todo aquellas empresas que tienen un mercado estable en Estados Unidos, como es el caso de algunas de nuestras almazaras inscritas. Creo que Estados Unidos está aislándose a sí mismo, considerando que puede autoabastecerse a muchos niveles, sin embargo el consumidor americano conoce los beneficios del aceite de oliva virgen extra, sabe que es más saludable, que tiene más calidad”.

 

            Alarcón sostiene que, ante la posibilidad de unos aranceles que perjudiquen claramente a España, el sector debe diversificar, “Estados Unidos es un mercado muy atractivo, porque se está desarrollando cada vez con más pujanza, pero hay que abrirse paso en otros países, buscar otras vías de comercialización”.

 

            Teresa Pérez afirma que “Estados Unidos es un mercado que ha ido evolucionando hasta convertirse en el segundo mercado consumidor del mundo, pero ellos producen por debajo del 5% de lo que consumen. Entendemos que poner aranceles es una penalización a los consumidores americanos, que tanto valoran nuestro producto. Es un producto lo suficientemente bueno para la salud como para no penalizarlo, ese sería nuestro escenario ideal en este momento de crecimiento y recuperación de las exportaciones”.

 

            Sin embargo, Pérez también aboga por abrirse a otros países, “ante el escenario que se nos plantea, es fundamental mirar a otros mercados, Europa, Asia…”.

 

            Velar por la imagen de un gran producto

 

            La Interprofesional del Aceite de Oliva de España se encuentra actualmente inmersa en una campaña de promoción que defiende el correcto envasado y etiquetado del aceite de oliva que se sirve en el sector de la hostelería y la restauración. En concreto en enero de 2024 entró en vigor un Real Decreto que establecía a nivel nacional cómo ofrecer al consumidor los envases de aceite de oliva: debidamente envasados, etiquetados, con tapón irrellenable o en formato monodosis, para garantizar la autenticidad, la seguridad y la calidad.

 

Teresa Pérez explica que la Interprofesional lanzó una campaña para concienciar a la restauración y al consumidor acerca de esta medida, “sin embargo el año pasado detectamos que volvían a proliferar los envases anónimos en la restauración, por eso en la campaña denominada ‘¿Perdona?’ hacemos una llamada de atención, velando por los derechos del consumidor y, además, poniendo en valor un producto único, de calidad”.

 

“En España recibimos a millones de turistas cada año que vienen muchas veces atraídos por nuestra gastronomía, y queremos que el sector de la hostelería y la restauración sea un aliado de la calidad de nuestros aceites, son los embajadores idóneos para demostrar el gran producto que tenemos”. 

 

Teresa Pérez explica que desde la Interprofesional del Aceite de Oliva de España se realizarán más acciones de promoción y divulgación para que el consumidor disponga de toda la información, “además estamos manteniendo reuniones con el Ministerio de Agricultura y con distintas Consejerías, porque lógicamente es indispensable que los controles acompañen a las medidas que se toman. Al final hablamos de que la ley está para cumplirla, pero necesitamos medidas de control por parte de la Administración”.

 

“Aún nos queda recorrido por delante, pero lo que no podemos olvidar es que España es líder mundial, indiscutible, en producción y en calidad del aceite de oliva; debemos cuidar esta imagen, velar por ella y poner en el lugar que se merece nuestro oro líquido”.

 

WC - HILO DE ACTUALIDAD

AvanisEmbeddedComunidad

¿Quieres abrir un debate sobre esta noticia en la comunidad? ¡Coméntalo con otros profesionales!

Crea tu cuenta y participa